¡No importa caerse, sino como levantarse!

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Cuando comencé este viaje partí asumiendo que quizás podía caerme o tener algún accidente. Que no era algo muy seguro y que viajar tantos meses en moto tenía un alto riesgo, sobretodo si llevaba 4 meses recién aprendiendo a conducirla.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACreo que en la vida siempre encontraremos obstáculos, limitaciones y barreras que nos impiden llegar fácilmente a obtener lo que deseamos. Esos límites o barreras son a los que yo llamo desafíos. Y, que los desafíos son pruebas creadas por nosotros mismos con el fin de ayudarnos a crecer y a superar nuestras propias limitaciones mentales.

Mi viaje me demostró justamente eso. Me dio en cierta manera una lección muy importante para mi vida. Había escuchado varias veces el dicho de que no importa fracasar o caerse, sino que importa como salimos adelante.

Este viaje me hizo saborear todo eso. A pesar de que fue un viaje increíble y mágico, hubieron ciertos momentos que me pusieron en juego. Esos momentos que no borraría por nada, sino que los acepto como momentos muy importantes y necesarios para mejorar mi actitud frente a mis propios desafíos en la vida.

Manejé en 7 meses más de 11.800 km por distintos caminos y climas, por carreteras chilenas, peruanas, bolivianas y ecuatorianas y por supuesto “me caí varias veces”.

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En muchas ocasiones boté mi moto, me caí en el agua cruzando ríos, me enterré en el barro, me resbalaba entre las piedras y me costaba aprender a maniobrar manejando en la arena. Siempre me lo tomé con cuidado, pero las caídas fueron sin duda muy positivas para mi aprendizaje. Siempre debía mantener una actitud firme, tranquila y confiada de mi misma.

IMG_2724_FotorEs una especie de juego mental, donde me auto-desafiaba todo el tiempo. Nunca dudé de mis capacidades ni de mis límites, siempre supe que era capaz de hacer lo que me proponía. Siempre con respeto y concentración, terminaba impresionada de verme cumpliendo mis desafíos.

Yo jamás había practicado manejar mi moto por ríos o por barro, para mi fue un “aprender haciendo” y eso me entregó una seguridad la cual agradezco mucho.

En esos momentos que me caía de mi moto o me veía en medio de una situación difícil, mi mente me hacía decidir entre dos opciones: 1) parar y detener el viaje por miedo 2) seguir adelante con una actitud positiva y proactiva.

Siguiendo mi corazón, jamás quise parar. Aun que mi mente me dijera lo contrario.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASabía claramente que todo está en nuestra mente y que nuestro Ser es infinito. Que decir “no puedo” no existe y que lo imposible no es posible.

Cada vez que llegaba a un camino peligroso o a un río bien largo, me prometía a mi misma a dar lo mejor, sin darle espacio al miedo.

Avanzaba muy bien, pero aparecía un segundo en mi mente que me decía: “si dudas te caes, si estas segura lo logras”.

De esta forma me vi a mi misma como la maestra de mi propio camino, de aprender a dominar este juego mental, entre el miedo y la confianza. Y descubrí que la clave para aprender a jugar ese juego se relacionaba con la calma, la autoconfianza y la decisión.

Gracias al Universo nunca me pasó nada, jamás tuve una lesión o un accidente donde quedara con alguna marca en mi cuerpo. Hoy en día llevo menos de un año aprendiendo a conducir motos y he logrado manejar muchísimos kilómetros por distintos países y me siento orgullosa de haber sido capaz de confiar en mi misma.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACreo que es la mejor recompensa que uno puede recibir en la vida, tomar consciencia de que somos seres infinitos e ilimitados. Que todo es posible y que lo más importante de todo es elegir una actitud correcta ante la vida y sus desafíos.

No dar espacio y tiempo a escuchar los miedos, apaciguarlos, y seguir el camino del corazón confiando en nuestras propias capacidades y recordando que no hay límites para cumplir nuestros sueños. Por grandes o pequeños que sean estos, siempre son alcanzables y realizables.

Nada es imposible si avanzamos con decisión y confianza. El miedo y la duda detienen nuestro avance y enlentecen nuestras habilidades.

Ahora uno de mis siguientes desafíos, con la gran lección que aprendí en mi viaje, es no olvidarme de eso.

No hay tiempo para dudar, no hay miedo que tener, el universo coopera con el que se quiere ayudar. Agradezco profundamente a la vida de haberme regalado esta experiencia y haber terminado tan feliz de haber cumplido un sueño, de haber aprendido que los desafíos son barreras de luz que al traspasarlas, los miedos trascienden y la vida misma se hace infinita.

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Un comentario en “¡No importa caerse, sino como levantarse!

  1. Reblogueó esto en HORCA MOTOy comentado:
    In her last post, my girlfriend Paulina has captured beautifully one of the profound lessons that a long a challenging journey can present you with. For those who read Spanish, here is her original post. For the English speakers, a translation is below….

    IT DOESN’T MATTER IF YOU FALL, IT MATTERS HOW YOU GET UP!

    When I started this journey I left assuming that maybe I could fall or have an accident. Travelling on a moto for so many months would have its risks, especially given that I had learnt to ride only four months previously.

    I believe that in life we will always encounter some obstacles, limitations and barriers that prevent us from easily getting what we wish. Those limits or barriers are what I call challenges. And the challenges are tests created for us in order to help us grow and overcome our own mental limitations.

    My trip showed me just that. I got somehow a very important lesson for my life. I had heard many times the phrase that no matter fail or fall, what matters is that we move forward in life after falling.

    This trip made me see and prove all that. Although it was an incredible and magical journey, but there were certain moments that tested me. Those moments do not erase anything; instead, I accept them as very important and necessary to improve my attitude towards my own challenges in life.

    I drove for seven months over 11,800 km by different routes and through different climates, along Chilean, Peruvian, Bolivian and Ecuadorian roads. And of course “I fell a lot.”

    Many times I dropped my bike, I fell in the water crossing rivers, I got buried in the mud, I slipped between the stones and it was hard to learn to manoeuvre driving on the sand. I always took it carefully, but the falls were definitely very positive for my learning. I should always maintain a firm, calm and confident attitude to myself.

    It’s a kind of mind game, where I self-challenged all the time. I never doubted my abilities and my limits, I always knew I could do what I intended. Always with respect and concentration, I fulfilled my challenges.

    I had never practiced driving my bike through rivers or mud before in my life. For me it was “learning by doing” and that gave me a sense of assurance that I appreciate very much now.

    At those times when I fell off my bike or I saw myself in the middle of a difficult situation, my mind made ​​me decide between two options: 1) stop the trip for fear, or 2) move forward with a positive and proactive attitude.

    Following my heart, I never wanted to stop. Even if my mind told me otherwise.

    I clearly knew that everything is in our mind and our Being is infinite. To say “cannot” does not exist. Every time I reached a dangerous path along the river, I promised myself to do my best without giving space to fear.

    I progressed very well, but there was a voice in my mind telling me: “If you doubt, you fall. If you are sure, you’ll do it.”

    In this way I saw myself as the master of my own path, learning to control the mental game, between fear and trust. And I discovered that the key to learning to play the game is related to quiet self-confidence and decision.

    Thanks to the Universe nothing ever happened to me, I never had an injury or an accident which left a mark on my body. Today I have less than a year driving motorcycles and I’ve managed to handle many miles through different countries. I am proud to have been able to trust in myself.

    I think it is the best reward one can receive in life is to become aware that things are infinite and unlimited. That anything is possible and that the most important thing is to choose the correct attitude in life and when facing challenges.

    Do not give space and time to listen to fears and follow the path of the hear, trusting in our own abilities and remembering that there are no limits to fulfilling our dreams. For large or small, these are always attainable and achievable.

    Nothing is impossible if we move forward with determination and confidence. Fear and doubt stop us and slow down our skills.

    Now one of my next challenges, with the great lesson I learned on my journey, is not to forget that.

    There is no time to doubt, to have fears about something, the Universe cooperates with those who want so help themselves. I deeply appreciate the life for giving me this experience and for being able to finish it in a happy way, for fulfilling one of my dreams, for having the opportunity to learn that the challenges are barriers of light that if we pass them, we transcend fears and life itself becomes infinite.

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